Cómo renunciar a un herencia que suponen gastos

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La legislación española, como la de la mayoría de países, permite renunciar a una herencia como un acto voluntario y, aunque a priori pueda parecer que cualquiera desea aceptar un legado, lo cierto es que una herencia puede traernos consigo un importante agujero económico.

Cuando aceptamos una herencia debemos afrontar las deudas que ella conlleve (por ejemplo una casa y sus recibos sin pagar) además de adelantar el impuesto de sucesiones, mediante el cuál rindes cuentas de esa transacción antes de que se efectúe.

En ocasiones el monto de dichos impuestos puede ponernos en un apuro económico, por ello te mostramos cómo renunciar a una herencia que nos supone gastos o deudas.

¿Cómo puedo renunciar a una herencia?

Lo primero que debemos saber es que para poder renunciar a una herencia hemos de ser beneficiarios legítimos y que, al hacerlo, estamos llevando a cabo un acto de carácter irrevocable. Una vez que firmemos la renuncia ya no podremos volver atrás.

Si bien una herencia puede traer gastos o deudas pequeñas, fácilmente subsanables al solicitar préstamo inmediato, lo cierto es que, en otros casos, el perjuicio económico que lleva consigo hace razonable que podamos renunciar a nuestro derecho legítimo.

La crisis económica actual ha hecho que el número de herencias rehusadas haya subido considerablemente, precisamente porque los herederos no podían hacerse cargo del monto adeudado que traía consigo ni siquiera al solicitar un préstamo rápido.

Ante este hecho antieconómico el heredero puede renunciar, aunque deberá hacerlo en cualquier caso ante notario, libremente y de manera voluntaria.

No obstante, el heredero también debe saber que existe lo que se llama aceptación de la herencia a beneficio de inventario y con esta figura jurídica, para que se entienda de forma sencilla, diremos que se solicita la presencia de los acreedores y la realización del balance de los bienes legados y, una vez subsanadas las deudas y obligaciones del legatario, el heredero podrá aceptar el activo sobrante si lo hubiere.

No obstante, antes de aceptar una herencia es muy importante asesorarse completamente para evitar las “sorpresas” que este legado pudiera traer consigo.

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