Aplazamiento préstamo a 30
Aplazamiento de Préstamo a 30
17 noviembre, 2017
Retorno de inversión
Aprendiendo a calcular el retorno de una inversión (ROI)
20 noviembre, 2017
Cómo ahorrar dinero

Desde que llegó la crisis, las economías domésticas no salen de un escollo monetario y ya están metidas en uno nuevo. Aun así, las mejoras de los últimos años parecen indicar que, poco a poco, las carteras familiares van recuperando el volumen de épocas más boyantes. En cualquier caso, estos altibajos han afectado de manera notable la capacidad ahorradora de las unidades domésticas: ahorramos menos y nos cuesta el doble. ¿Por qué? En la mayor parte de los casos, porque no sabemos cómo hacerlo.

Uno de los principales culpables es un mito muy extendido entre los asalariados. Muchos de ellos consideran que los ahorros son los restos que quedan a final de mes después de todo el gasto. Lo que la mayor parte de ellos ignora (u olvida) es que, el verdadero sentido de cualquier hucha es saber distinguir entre los pagos obligatorios y el puro derroche. ¿Estás preparado para aprender a “cebar” a tu cerdito del ahorro?

Mitos relacionados con el ahorro

  • Ganar más te hace más rico. A mayores ingresos, mayores gastos de los innecesarios.
  • Ahorrar te hace rico. Es un buen comienzo, pero no es del todo cierto. Hacen falta más variables para que puedas vivir de los que guardes.
  • Con mi sueldo, no puedo ahorrar. Te puede costar más que a un millonario, pero seguro puedes prescindir de alguna de las partidas de tu gasto mensual.
  • Solo los ricos pueden invertir. Falso. Solo hay que aprender a hacerlo y no se necesitan grandes cantidades para conseguir resultados.
  • Los créditos son malos para el ahorro. Falso. Los créditos constituyen una mala decisión si no se utilizan de manera correcta.

Formas de ahorrar dinero que sí funcionan

  • Márcate un objetivo y elabora tu propio presupuesto. Con el desglose de movimientos de tu tarjeta de crédito, dedica un tiempo a analizar los gastos del último mes. Divídelos en dos columnas: la de las cosas que debes pagar y la de aquellas de las que puedes prescindir. Con esta clasificación, ya podrás elaborar un buen presupuesto para el mes siguiente (hay apps que te facilitan la tarea). Incluye una partida real para el ahorro y cumple con ella a rajatabla.
  • Recorta gastos innecesarios. Los hay y, aunque parezca que no, puedes prescindir de ellos. Tomar un café con una amiga está bien, pero salir todos los días a media mañana a desayunar es totalmente evitable. Lleva la comida al trabajo, organiza cenas en casa (en vez de ir al restaurante) o busca alternativas de ocio gratuitas y verás como las cifras se reducen.
  • Evita las compras compulsivas. Forma parte del anterior apartado, pero merece una consideración aparte. La mitad de las cosas que adquieres no las necesitas. Piénsatelo dos veces antes de comprar, sobre todo, si lo haces por internet. ¿Cómo? Evita que las páginas autocompleten tus datos personales, calcula cuántos días de trabajo te supone ese nuevo dispositivo móvil o revisa que no tengas esa prenda ya en el armario. En tiendas físicas, no vayas con hambre y, si puedes, lleva tu propia música para que la melodía pegadiza del centro te incite a quemar la tarjeta de crédito.
  • Si tienes ingresos extra, directos al ‘cerdito’. Las horas fuera de la jornada laboral, un trabajo por horas, las ventas de segunda mano… Hay muchas formas de conseguir ingresos adicionales. Con ellos, podemos caer en la tentación de gastar más en caprichos o en bienes que no son de primera necesidad. Si de verdad estás buscando trucos para ahorrar día a día, mete todo este dinero en la hucha.

En ocasiones, no podemos cumplir con nuestro objetivo de ahorro por la llegada de gastos inesperados. Si este es tu caso, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Nuestros préstamos personales te pueden echar una mano siempre que lo necesites.

Deja un comentario